Cecilia Álvarez de Soto | TEXT
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EL DELIRIO DE UN CLIC

 

Un texto del poeta, filósofo y crítico Fernando LLorente.

 

Si la poesía es “un pequeño museo privado de collages mínimos, de recortes”, como escribe Guido Cenoretti, en “El silencio del cuerpo”, entonces la exposición “El delirio de los objetos”, que Cecilia Álvarez ha inaugurado el pasado día 18 en la Fundación Bruno Alonso, lo es de poesía en formato fotográfico, del que cada una de las piezas es un collage-verso, con rima consonante, tan consistente es su unidad. ¿No es un delirio, el de las palabras, cuando se dejan juntar en la intimidad de un verso con otras, con las que no se atreverían a juntarse en la cotidianidad de una conversación? Ese delirio es el de los objetos que aparecen en las fotografías de Cecilia, sin que ella haya tenido que juntarlas, previamente separadas, cuando se recortan ilustraciones de libros o revistas para componer un sueño de papel de la razón estética, o sea, un delirio. Le ha bastado a la fotógrafa con mirarlos y pillarlos en posturas insólitas y estableciendo relaciones extravagantes, que solo son tolerables en la obra de arte, categoría a la que eleva Cecilia los objetos de su mirada. Relaciones que van más allá de lo que la mirada ve, pues los objetos antes estuvieron relacionados con sujetos. Relaciones que el espectador debe reconstruir con la subjetividad de su mirada. Cecilia se ha encontrado los objetos recortados, más bien rotos, en tiendas de antigüedades de Burdeos y París, como informó en el acto de inauguración. Objetos al alcance del mejor postor, para añadir a una colección o simplemente satisfacer un capricho. Cecilia ha tomado posesión de ellos pujando con la mirada sin perturbar su inusitada existencia, por más que llamada a romperse, no tanto por no buscada, como porque miradas mercantiles no permitirán que se consoliden sus relaciones, pero que Cecilia ha eternizado en sus fotografías, convirtiendo la elegía de la rotura y el abandono al precio más en el himno de la permanencia en el valor de la obra de arte. El delirio poético de un clic.


(f.ll.)